Nuevas normas de la UE contra la destrucción de ropa y calzado sin vender
La Comisión Europea ha adoptado una actualización histórica del Reglamento sobre diseño ecológico de productos sostenibles (ESPR) que pondrá fin a la práctica habitual de destruir ropa, calzado y accesorios sin vender en la Unión Europea. Esta medida respalda la transición general de la UE hacia una economía circular y constituye uno de los pasos normativos más importantes hasta la fecha para frenar los residuos textiles y el daño medioambiental.
Por qué son importantes estas normas
Cada año, se calcula que entre el 4 y el 9 % de los textiles sin vender en Europa se destruyen antes de llegar a usarse, una práctica derrochadora que genera aproximadamente 5,6 millones de toneladas de emisiones de CO₂ al año, casi lo mismo que las emisiones anuales totales de un país como Suecia.
Las nuevas normas ayudarán a:
- Reducir los residuos al eliminar una práctica de eliminación habitual.
- Disminuir el daño medioambiental causado por las emisiones del sector de la moda.
- Fomentar los modelos de negocio circulares, como la reventa, la reutilización, la refabricación y la donación.
Qué establecen las nuevas medidas del ESPR
Con las normas adoptadas el 9 de febrero de 2026, el reglamento introduce dos cambios clave:
Prohibición de destruir productos sin vender
Las grandes empresas ya no podrán destruir intencionadamente ropa, accesorios o calzado sin vender. La prohibición se aplica a las grandes empresas a partir del 19 de julio de 2026, y las medianas empresas deberán cumplirla antes de 2030.Requisitos de divulgación normalizados
Las empresas estarán obligadas a informar de cuántos productos sin vender desechan, con un formato normalizado que mejora la transparencia y el control. Estas obligaciones de información se aplicarán a partir de febrero de 2027.
Los actos delegados y de ejecución adoptados hoy también aclaran las circunstancias muy limitadas en las que la destrucción seguirá estando permitida, por ejemplo, si un producto supone un riesgo para la seguridad o está demasiado dañado para reutilizarse. La supervisión correrá a cargo de las autoridades nacionales.
Qué significa esto para las empresas
En lugar de incinerar el exceso de existencias o enviarlo al vertedero, se anima a las empresas a:
- Mejorar la gestión de existencias y los procesos de devolución
- Explorar mercados secundarios y plataformas de reventa
- Invertir en refabricación y canales de donación
- Priorizar el diseño circular y las estrategias de ciclo de vida
Estos cambios igualan las condiciones entre las empresas que ya son pioneras en modelos de negocio sostenibles y circulares y las que siguen funcionando con el sistema tradicional de «producir, usar y tirar».

